Primeros pasos para una relación Dominación-sumisión
Palabras clave: Descripción, Contacto, Negociación, Límites
Advertencia La Mazmorra de Gabrel. © Por Gabrel, 2003. Revisado 2007
Descripción y Contacto
Lo primero que debes hacer es aprender a describirte como practicante en el BDSM. De este modo trasmites más información a los demás que pueden hacerse una idea de quién eres y lo que pretendes. Eso no implica perder el anonimato.
Expresa con claridad el objetivo que deseas, ya sea desempeñar un rol de dominante o un rol de sumisión. En ningún caso el primer contacto con una persona Dominante pueda suponer el comienzo del juego o escena de sumisión.
Puedes optar por iniciar un contacto con aquella persona que consideres más adecuado al tipo de juego que te interesa desarrollar, pero en tu conversación recomiendo que adviertas que por el hecho de contactar no quiere decir que para ti haya empezado el juego. Si la respuesta que recibes no lo entiende, esa persona no te interesa.
Maneja los NOES
Si la persona no te interesa, bien porque no responde a lo que realmente buscas, bien porque sus características no responden a tu idea, procura con un lenguaje asertivo (que la persona a la que vamos a dirigir el mensaje no se sienta ofendido) agradecerle el contacto realizado y amablemente decirle No.
Con frecuencia nos resulta complicado describir lo que queremos, y por el contrario, sabemos lo que NO queremos. Esta es otra forma acertada de describirse.
La atracción de conocer al otro... Negociación
Esta fase puede durar una eternidad o tan solo un par de mensajes dependiendo de lo convencidos que estéis en realizar una aproximación real al juego, sesión o escena.
Conocer a la otra persona significa identificarla y hacerte una imagen mental de ella. Es respetarla, es apreciarla como persona.
Y es tener algo de qué hablar cuando el juego o escena finalice. Y viceversa.
Una nota sobre relaciones por Internet
No son relaciones fantasmas, son espacios reales en el que la otra persona se compromete a realizar algo que el tu le pides o espera de ti.
Serán intensas si tu le haces ver que lo que te pide lo cumples, y seguirás manteniendo la relación si confías que el otro hace lo que tu le pides.
¿Qué debes conocer?
Aquí como en la gastronomía, hay absoluta libertad de ingredientes, según qué plato vayas a cocinar deberás condimentar con cosas diferentes. Yo te propongo la dieta mediterránea: de la tierra y el mar, natural, sin aditamentos químicos, y de sabor suave. Empieza por lo más elemental, conocer cómo es (personalidad y física), y algo muy importante, lo que tiene que ver con la relación tiempo, espacio, ambiente.
Carácter y personalidad
Carácter, opinión de sí mismo, de lo que hace, de sus hobbies. Igual por tu parte. Sé creativa, comenta algún libro o película relacionada con la dominación-sumisión que te haya impactado, alguna experiencia que responda a cómo eres, aunque en los primeros contactos no te veas fuerte o no consideres interesante contar cuál es tu fantasía. Procura ser extensa, tómate tu tiempo y mide bien las palabras, no digas lo que no quieres decir, no escribas lo que pueda llevar a equívoco.
Física
Procura conocer todo lo posible, y procura que sea la otra persona la que decida contártelo. Igual por tu parte. Procura que la otra persona sepa de ti cómo eres físicamente. Mi opinión es que en los primeros contactos no haya intercambio de fotos, aunque tampoco tengo ninguna razón objetiva para justificarlo. Es importante que la otra persona sepa de ti que es lo que te gusta de tu cuerpo, pero deja que sea el otro quien perciba si hay algo que no te gusta.
Hay una cosa que es importante reseñar ahora. En mi experiencia real me encontré con una chica que castigaba (con dolor) una parte de su cuerpo que no le gustaba. Cuando tienes experiencia de Amo, descubres que eso no es aconsejable. Crean fobias, y las fobias no forman parte de las técnicas sexuales de entrega absoluta. Ojo con confundirte. Una fobia la resuelve un psicólogo o psiquiatra.
Apetencias
Todos buscamos en las relaciones personales algo. Hay que descubrirlo. Y solo se consigue preguntando. Pide permiso para preguntar, da autorización a que te pregunten. En el otro y en ti está la libertad de no responder. Pero procura no mentir en las respuestas. Es muy desagradable.
Por tanto, pregunta por lo que le gustaría (no necesariamente tiene que ser una escena), simplemente una apetencia. Emplea la sutileza: “me gustaría vestir de modo especial para ti”. O esta otra: “me gustaría que mi mente pensara en ti cuando no está ocupada en las tareas del trabajo”. Él puede confiar en ti: “Solo confiará en quien le escucha, respeta, y hace ver que le ha escuchado y le respeta”. Que vea que le escuchas y le respetas, hazle ver que le has escuchado y respetado. ¿Y tú? ¿Puedes confiar en él?
Si percibes una situación de bloqueo, por ejemplo, tú accedes a responder y en cambio las respuestas a tus preguntas son evasivas o no claras, debes detener la progresión de conoceros y evaluar, descubrir qué ocurre. Esto se hace preguntando también: En los últimos (o en éste último contacto) no he recibido una respuesta clara (o no has respondido del todo) a lo que te preguntaba. ¿Quisiera saber qué ocurre o si es un tema delicado del que no te gusta hablar?
Últimos momentos
“Hoy quiero comunicarte que me siento preparada para comenzar a planear un juego o una escena contigo. Creo que puedo confiar en ti y estoy dispuesta a obedecer y cumplir mi parte del juego. ¿Quisiera saber si tu también estás preparado?”. Ni más ni menos, este es un modelo de mensaje. La otra persona puede estar preparada, o requerir un poco más de información. Recuerda, con este mensaje, el juego no ha empezado, tan sólo has dicho sí a planearlo.
Estableciendo Límites
Es el acuerdo mutuo a la creación de una escena de dominación-sumisión. Es el momento de establecer los límites, que son de los siguientes tipos:
Temporales: ¿Cuánto dura la sesión?, ¿Cuándo se realiza la sesión?
Espaciales: ¿Dónde se celebra a sesión?
Ambientales: ¿Hay otras personas presentes en la sesión?
Físicos: ¿A qué grado de exposición se encuentran los cuerpos?
Psíquicos: ¿A que grado de exposición se somete la persona?
Expongo algunas sugerencias respecto de cada uno de los límites.
Límites temporales
Sugiero que además del tiempo dedicado a la escena donde directamente participan ambos, hay un tiempo adicional para acciones que entre las partes hayan acordado. Para mi gusto, la buena escena de dominación-.sumisión es aquella que consigue que ambos ocupen su mente en todo momento que la mente está desocupada. Parecerá redundante, pero es bueno recordar que las escenas son algo más que los castigos.
Límites espaciales
Sugiero que se pongan los menos límites posibles, porque el espacio donde se desarrolla la escena es lo más interesante:
> Privados: Lugar absolutamente controlado por el jugador. Por ejemplo: la casa, o el dormitorio, o el baño.
> Semiprivados: Controlas el espacio pero está compartido con otros. Por ejemplo: la casa si vives con más personas, el dormitorio si duermes con otra persona. Otros ejemplos son: probadores, vestuarios, tu coche.
> Públicos: Hay personas, conocidas o no. La calle, cualquier local público.
Habrá más o menos gente, pero eso no lo decides tú. Utiliza los tres tipos de espacios, y disfruta compartiendo con el otro cómo te has sentido y has conseguido, en cada espacio, desarrollar la escena.
Límites ambientales
Hacen referencia a la presencia de personas. Son igual que los espaciales, es decir, privado (solo estás tu), semiprivados (está quien tu decides), públicos (hay personas que no decides que estén). Hago la misma sugerencia que en el punto anterior, aconsejo permitir libertad ambiental, y disfrutar narrando cómo has conseguido desarrollar la escena con la presencia de alguna persona conocida o personas no conocidas por ti. Estas son las tradicionales escenas de exhibicionismo tan vinculadas a la dominación-sumisión.
Límites físicos
Hacen referencia tanto al tipo de acción sobre tu cuerpo como al amoldamiento corporal. Aquí es donde entran aspectos como: masturbación, flagelación, complementos (bolas, falos, anillos), relaciones sexuales con otros, vestimenta, fetiches. Los límites los establece cada rol los suyos. Pero procura que en cada escena haya un nuevo límite que alcanzar. Esto es realmente lo hermoso de las relaciones SM.
Límites psíquicos
Hacen referencia al tipo de presión que se ejerce sobre tu conducta. Sin duda, los juegos de dominación-sumisión son en esencia alteraciones de la conducta habitual, y en un juego deben estar presentes. Como en el punto anterior, la única sugerencia que se puede dar es que establezcas en cada sesión un nuevo objetivo o límite psíquico que conseguir.
Stop
En las sesiones se emplea una palabra clave para detener el juego. No pases por alto que debe ser acordado. No vale con decir “ya no juego más”. La clave, consensuar.
Cuando hayáis establecido la totalidad de los límites del juego, ya estás en condiciones de comenzar la escena con sus correspondientes sesiones. Desde el momento en que comiences, debes saber, que salvo por empleo de las palabras de referida al “último juego”, no podrás detenerte. No es un fastidio, es que así son las escenas de dominación-sumisión.
Diseño y composición Gabrel © Gabrel 2003 - 2006
Texto Gabrel © Gabrel 2003 - 2006
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Actualizada 03-11-2007
Creada 28-04-2004
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